Domingo, 01 de Febrero de 2009

“ESPERO ESTAR VIVA DENTRO DE CUATRO AÑOS”

La Junta de Andalucía otorga ayudas de dependencia a tres hermanas centenarias que las cobrarán en 2013

 

ABC.ES

 

 

JAVIER LÓPEZ | JAÉN Domingo, 01-02-09

 

 

La familia Benavides Cámara, que reside en Castellar (Jaén), está de suerte: la Junta de Andalucía ha calificado a 2 de sus miembros con el grado 1 en el marco de la ley de dependencia. El único problema es que al tipificar sus casos con esta mínima gradación las ayudas les llegarán a partir de 2013, cuando la mayor, Dolores, tenga 106 años, y la menor, Rosario, 96.

«Esto es una burla doble porque a mi hermana hace unos meses y a mí ahora nos han catalogado como si estuviéramos hechas unos pimpollos», ironiza Rosario, que arrastra una cojera tras romperse la cadera el pasado día de San Juan y perdió hace algún tiempo la visión total de un ojo. En peor situación se encuentra doña Lola, que ve poco y no oye, patologías a las que se une confusión mental. «La otra noche se levantó diciendo que Concha la llamaba de madrugada».

 

Sin movilidad ni visión

 

Concha es la hermana mediana. Tiene 94 años y una parálisis parcial que le afecta al movimiento del brazo izquierdo. «Es la que peor está». Tanto que para ella sí habrá alguna ayuda, aunque escasa, puntualiza Rosario, que hasta que tuvo el accidente se había ocupado de la administración de la casa y de ayudar a sus hermanas. «Ahora no valgo ni para ayudarme a mí misma».

Mientras habla doña Rosario, su hermana Dolores bebe un vaso de leche con cacao después de seleccionar la serie de pastillas recetadas por el médico para curar sus dolencias de casi 102 años, esas que sólo merecen la catalogación de grado uno, que implica dependencia moderada. Dado que se mueve con extrema dificultad, tanto ella como su hermana tendrán derecho dentro de 4 años a la serie de servicios que marca la normativa para casos como el suyo: teleasistencia, ayuda a domicilio y prestación económica para estancias temporales en centro residenciales.

 

En el escrito que la Consejería de Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía le acaba de remitir a doña Rosario (doña Lola lo recibió en el último trimestre de 2008) la delegada provincial resuelve concederle el grado uno, al tiempo que precisa que toca revisión el 18 de diciembre del próximo año. Y aclara que la efectividad del derecho a las prestaciones de dependencia se producirá en los años 2013 y 2014.

«Espero estar viva para entonces». La menor de las señoras Benavides, supervivientes junto a su hermana Carmen, que vive en Úbeda, de una familia numerosa, se lo toma con cierto humor. Y eso que la falta de apoyo obliga a realizar un fuerte desembolso a esta familia que sólo cuenta con unos centenares de olivos y algunos ahorros para salir adelante. La edad y los achaques les han obligado a tirar de los segundos para contratar por horas a personas que realizaran las tareas del hogar. El gasto mensual se aproxima a 2.000 euros.

«Haga la cuenta: 30 euros cada vez que viene el fisioterapeuta para mi rehabilitación, más dinero todavía para pagar a las personas que durante 4 o 5 horas todos los días limpian la casa y nos hacen las comidas. Y otros 30 euros para una chica que estaba toda la noche». De ésta última han tenido que prescindir para reducir gastos, que se disparan, en cualquier caso, al tener que pagar también sin ningún tipo de ayuda la comida y el mantenimiento de la casa. La última factura de consumo de electricidad superó los 110 euros.

Tan caro sale sobrevivir a cierta edad que las hermanas acogieron con satisfacción la aprobación de la ley de dependencia, confiadas en que la asistencia social no estaría vinculada a la merma de su cuenta. La aplicación de la norma les ha decepcionado. «Nos han engañado a todos», se lamenta Rosario.